La belleza rubia Emma Hix está comprando una nueva casa... ¡Maldita sea! Cuando el agente inmobiliario Zac Wild pilló a Emma "familiarizándose" con la casa, se quedó atónito... e inspirado. Por supuesto, Emma no compraría una casa en la que no se sintiera cómoda teniendo relaciones sexuales. Zac demuestra ser una vendedora muy hábil, apoyando a Emma en todo lo que puede, mientras usa su boca y sus pies para decidir si esta casa es adecuada para todas sus necesidades sexuales.