El nuevo empleado no ha estado en la empresa durante mucho tiempo, pero ha hecho que todos presten atención debido a su apariencia demasiado encantadora. Su cabello negro brillante, sus ojos brillaban con provocación y sus labios rojos siempre estaban ligeramente fruncidos y luego se abrían ligeramente como si invitaran. El bebé llevaba un vestido de oficina ajustado, y cada paso era una tercera ronda que se curvaba rítmicamente, lo que hizo que el gerente no pudiera evitar mirarlo.
Pero lo más sorprendente es que ella misma es proactiva. El bebé se apretó contra él, su aliento era ligero en sus oídos y su voz era suave pero llena de encanto: "Hermano ... He hecho algo mal, ¿te necesito? ¿Me enseñas más?" Los ojos del bebé brillaron y su mano acarició suavemente su brazo, lo que dificultó que cualquier hombre mantuviera la calma. El
espacio de la oficina en ese momento parecía ser estrecho, solo el sonido de la respiración rápida y la dulce colisión entre los dos cuerpos se estaba calentando. El bebé tomó la iniciativa de sentarse en su regazo, girando ligeramente para que su suave cuerpo se frotara contra él, sus ojos eran tímidos y fascinados. Los dos se abrazaron, disfrutando de un momento brillante en una tarde inolvidable.