Ishihara, del mismo tiempo, estudiaba en la misma universidad. Un día, él me dijo, a mí que había perdido el último tren por quedarme trabajando horas extras, 'Si duermo en el sofá, me quedaré. Estaré en la habitación de otra mujer con ella.' Pero, ¿qué podía esperar de Ishihara, que había sido un profesor? No usar un sujetador en una habitación sin protección en un espacio solo para dos personas. No podía soportarlo. Continué teniendo tanto miedo que usé una docena de condones en la mañana. Aún había deseo sexual que no era apropiado. Al final, me invitaron a hablar, Todo está bien.