He intentado mucho para tener hijos, pero no es fácil conseguirlo, y al hacer exámenes, mi hija fue diagnosticada con infertilidad. Una dura realidad que una pareja de recién casados tiene que afrontar. Después de preocuparse por sus problemas, la pareja llegó a una conclusión definitiva. Una noche, la hija y su esposo estaban mirando a su madre con una expresión seria. Con el certificado de infertilidad en la mano. La hija le dijo a su madre, que estaba triste por la sorpresa: "Quiero que mamá me tenga un hijo."