Después de un mes de separación en dolor, nos encontramos de nuevo para amarnos desde el principio. Durante todo un mes, he extrañado mucho a Aika. Decidimos dedicar todo el fin de semana a estar juntos, comer, salir y dormir juntos. La amo mucho y también amo su cuerpo. Esos dos días, como vivir en el paraíso, llegaron a mí. Hacíamos el amor sin parar cada vez que llegábamos a la habitación, sin sentir cansancio porque hacía mucho tiempo que no hacíamos eso.